El proyecto "Fortalecimiento del proceso de etnodesarrollo de comunidades andinas en Bolivia" se ejecuta en 3 fases, comprendidas entre el 2008 y 2011.
En la I fase, este proyecto ha apoyado a los pueblos indígenas en la definición de procesos y estrategias de desarrollo propias en el marco de sus derechos colectivos, saberes tradicionales y mecanismos de sostenibilidad medioambiental.
El proyecto ha analizado los procesos de comunidades quechuas y aymaras en las provincias bolivianas de Ayopaya y Mizque; identificando mediante una investigación acción participativa sus potencialidades y debilidades en aspectos clave para generar un desarrollo acorde a su identidad cultural:
Alimentándose de esta dinámica, el avance de las investigaciones/sistematizaciones nos ha dado resultados significativos. En primer lugar, esta reflexión se ha enmarcado dentro del proyecto curricular del Suma Sartawi, un centro educativo que forma a técnicos en gestión y control territorial. En segundo lugar, se ha reforzado el proceso de titulación colectiva de la provincia de Ayopaya. La nueva constitución boliviana reconoce el derecho sobre la tierra y territorio de las comunidades indígenas originarias. Esta propiedad colectiva recibe el nombre de "Territorio Comunitario de Origen" (TCO) y garantiza a las comunidades indígenas campesinas sus derechos sobre el control de su territorio y el derecho de consulta en la gestión de los recursos naturales.
Los resultados de las actividades de formación/investigación se han difundido a través del periódico bilingüe (quechua/español) Conosur Nawpaqman que puedes ver aquí y han sido plasmados en un material educativo trilingüe (quechua-español-aymara).
En tercer lugar, la primera fase nos ha dado información actualizada y situada en casos concretos -comunidad de Chillavi, Calientes, y el Distrito Indígena de Raypampa-, referidos a elementos centrales del sistema productivo campesino andino y el manejo de los recursos naturales, resaltando que las estrategias propias que aseguran la soberanía alimentaria y el manejo sostenible del medio ambiente están seriamente impactados por el mercado, tensiones internas y las políticas productivas implementadas por el Estado .
A corto plazo, este proceso es una estrategia de seguridad alimentaria. A medio plazo se convierte en un guión consensuado comunitariamente para futuros procesos.
Por ello, en la II fase del proyecto, se está trabajando en dos resultados concretos:
1. Las comunidades indígenas, con el apoyo técnico del personal del proyecto, está elaborando su propio plan de desarrollo, a través de sesiones y talleres de formación, investigación e intercambio. Este plan de desarrollo se visibilizará a través de una publicación.
2. Los participantes del CEA Suma Sartawi están elaborando de forma participativa un nuevo currículum que reconoce sus derechos colectivos y defiende su identidad cultural poniéndola en relación con el contexto nacional e internacional. Para desarrollar este nuevo currículum se elaborarán -también en el marco del proyecto- una unidad didáctica que será difundida en redes educativas nacionales, forzando así una verdadera interculturalidad en el sistema educativo boliviano.
La III fase del proyecto encara uno de los retos demandados por las propias comunidades: la defensa de la diversidad biológica y la identificación y preservación de aquellas estrategias campesinas que contribuyen a esta diversidad y a la soberanía alimentaria de los pueblos quechuas y aymaras.
La contraparte de este proyecto es CENDA "Centro de Comunicación y Desarrollo Andino", una organización que lleva apoyando desde el año 1985 las demandas de las comunidades indígenas mediante una profunda labor de reflexión y transformación de la sociedad nacional boliviana.

En la imagen, una comunidad del proyecto llamada Calientes, provincia de Ayopaya (Cochabamba, Bolivia) a 4.300 metros sobre el nivel del mar.
Proyecto cofinanciado por:
