La Bestia de Hierro

Submitted by ODAM ONGd
Mar, 27/10/2009 - 17:08

Este artículo de Fernando Gutierrez es un estudio sobre la transmigración centroamericana que se dirige a Estados Unidos a su paso por México, por ello nos habla del llamado tren de la muerte o Bestia de Hierro, en el que miles de centroamericanos sufren asaltos por parte de la seguridad privada del tren o las maras, repetidas violaciones, amputaciones por las caídas al subir o bajar... un sinfín de innombrables tragedias ocurren allí de manera habitual donde parece que no exista ley alguna, ni derechos humanos que respetar.

En las siguientes líneas te mostramos una pequeña parte de este artículo, pero también puedes descargarlo íntegro en pdf.

 

Fernando Gutiérrez

El tren. Para los transmigrantes no es ferrocarril, ni medio de transporte, ni progreso. El tren carga precisamente su vida y, desgraciadamente también, su muerte, por ello se convierte en otra cosa, es renombrado y resignificado desde la experiencia transmigrante.

En el discurso del transmigrante el tren es la Bestia de Hierro, la Serpiente de Acero, el Trenzudo, la Bestia, el Tren de la muerte, el Caballo de Troya, el Tren Asesino, el Pollero de la Esperanza, el Gusano Gigantesco. En ese re-nombrar desde la experiencia el tren adquiere otro significado, se trata de un animal imponente y temible, una serpiente, un gusano; referencias al tamaño: gigantesco, a la muerte: es un tren, sí, pero asesino; con su poder aplastante: es de hierro o de acero; es también un engaño: aunque parezca un animal (caballo) lleva dentro de sí a miles de hombres para sorprender a los troyanos, a los policías, a los gringos; es el único medio para alcanzar el sueño americano: es un coyote o un pollero de la esperanza, que con el riesgo de asesinar a quien se descuide, promete llevar hasta el norte, sacar a los migrantes de este monstruoso país, es la única esperanza, de los que nada tienen, es el salvador que, junto con ese dios al que tanto se refieren y tanto agradecen, los acompañará hasta el horizonte de sus sueños.

En la entrevista, hacíamos una pregunta para profundizar en las referencias directas al tren: "¿Qué significa para vos el tren?". Regularmente los migrantes se quedan pensando un momento antes de contestar, algunos se enderezan en su asiento, otros ríen, hacen muecas y lanzan una interjección: "¡Uff!" o "¡Ay!", pareciera que se habían topado de frente con él, pareciera que aunque en la entrevista el tema está siempre presente, esta pregunta les pusiera frente a todo el miedo, la esperanza, el dolor, la vida, la muerte que han vivido en el viaje.

Podemos ver la relación que guardan estos significados del tren desde los nombres que le dan los transmigrantes, nos hablan de miedo, en algunos casos terror, como el testimonio de tres hondureños.

Comencemos con Mercy:

"¡Ay no!, para mí el tren significa algo como de terror. O sea, yo me siento como traumada. O sea, si yo me he quedado aquí es porque ya no quiero seguir en el tren porque yo le tengo miedo, o sea, cuando yo voy a agarrar el tren me pegan nervios, a mi me dan ganas de ir al baño, o sea, me pega un gran temblor en todo el cuerpo y no me puedo contener yo sola. Entonces yo para agarrar el tren a mí se me ha hecho aquello duro. O sea, si lo he agarrado lo he agarrado a valor porque yo miro que otra lo agarra. Pero yo creo que si yo hubiera venido yo sola, no lo agarro..."

En el mismo sentido Danny:

"(risas) El tren significa muchas cosas. El tren para uno es la muerte, porque el tren como que si fuera el diablo, porque en un resbalón te puede hasta matar y el tren es como el diablo que anda...es como que si fuera el diablo, pero el tren a uno le ayuda a pasar porque si no fuera por el tren no estaríamos acá. Porque si viniéramos sólo en autobús sería mucho dinero, no ajustaría. Mientras que por tren no, nos ayuda sí, y a la vez es el mismo diablo que anda montado en el camino."

Y también Ana:

"Ah, una experiencia muy dura...No sé, yo le tengo miedo ahora. Le tengo mucho miedo. Cuando lo escucho me da pavor... Siento miedo, como que no quisiera escucharlo. Temor."

Para algunos es la primera vez que ven esa máquina ruidosa, enorme, que avanza a gran velocidad, a la que hay que subirse a como dé lugar y evitar cualquier accidente, les causa una gran impresión, ahora es Héctor de Honduras:

"Ah no, es feo venir en el tren porque uno sabe que...bueno, yo no conocía el tren. La primera vez que lo vi no me pude trepar. Los compañeros no se treparon también. Pasó bien recio y me quedé yo de temblar. No pude ni caminar ni correr para agarrarlo, me quedé en un sólo puesto, ahí detenido, temblando de los nervios. El tren...es un gran riesgo andar en el tren porque a veces uno se duerme, viene en algún vagón, cae en medio y hasta ahí llegó la vida de uno y no volvió a ver a su familia ni regresó a su país."

Implica también los peligros de ser asaltado, extorsionado, violado o asesinado por autoridades y grupos de la sociedad mexicana. Lo cual ilustra muy bien Arnulfo, un salvadoreño a quien el tren le cortó el brazo:

"El tren para mí es...una gran ayuda para la humanidad de los pobres que vienen sin dinero, y que le da un buen jalón. Como dijo el licenciado este Mario Cantinflas de que los trenes los dejaba para nosotros los migrantes. Aquí el problema que se da es con los garroteros , que ellos se creen los dueños del tren. [...] el tren es una gran ayuda para mucha gente...como la familia, porque viniendo en él es que nosotros nos ayudamos para ayudar a la familia."

Testimonio que refuerza Wilson, también salvadoreño:

"Uff (risas) ... No hombre, es que el tren es destructor hombre ¡jé!, el tren no perdona inocentes, el que se cayó se murió. Es muy peligroso el tren. Y los maquinistas principal, porque cuando miran personas más le aceleran. Entonces por eso es que se quiebra la gente y se mata. Allá un muchacho, de Orizaba para acá, por agarrar el tren se quebró un pie. Cayó a un puente por llegar aquí. Estábamos todos, mujeres y hombres. Y cuando el maquinista nos vio, más le aceleró."

Aunque la mayoría de las referencias al tren son negativas, también hay otras que destacan aspectos positivos, como reconocer que sin el tren los transmigrantes sin papeles no podrían llegar a E.U., sea porque no tienen dinero, o porque no hay manera de salir corriendo de un autobús que atraviesa un retén de ‘la migra' en palabras de Javier de Honduras:

"El tren...el tren significa mucho, sin el tren no estuviéramos aquí. ¿Cómo iba a llegar yo con 1500 lempiras (aproximadamente $750.00 m/n) hasta aquí? Nada más que hay que tener mucho cuidado. Pero miles y miles de personas viajan en el tren. Lastimosamente no todos vamos a llegar hasta aquí. Vamos a llegar los que nos escapemos, tal vez de los garroteros que nos bajan, de la policía municipal o de migración."

El tren significa sufrimiento en el camino, pero también esperanza de llegar a trabajar a E.U. o medio para ver los lugares ‘bonitos de México', esta es la experiencia de Daniel de Honduras:

"Andar en el tren...un medio de transporte, para mí es un medio de transporte muy peligroso, muy riesgoso pero es muy bonito andar en el tren. Uno conoce ciudades, barrios, todo..."

Si quieres descargarte el texto completo en pdf. pincha aquí.

ampollas  tren

 


Para saber +

Fernando Gutiérrez.  Colabora como investigador en el colectivo "FM4 Paso Libre", la cual trabaja para erradicar la migración obligada y para promover un tránsito libre y digno de las personas en América, basándose en el respeto de sus derechos. www.fm4pasolibre.org