
Durante todo el 2006, O'dam ONGd ha colaborado activamente con el Equipo de Educación para la Paz y los Derechos Humanos del Estado de Durango con la asistencia técnica de la investigación "Sistematización y percepción de la pobreza en niñas de 8 a 12 años en el Municipio de Durango" (México) . Durante el 2007 los resultados de esta investigación han sido difundidos y presentados en un seminario con 32 diferentes organismos mexicanos como apoyo e impulso de las políticas de igualdad de género. De dicho seminario, surgieron nuevos proyectos y programas como "Círculo Mágico" en cuya sistematización participa en la actualidad O'dam ONGd.
La investigación ha sido realizada con 486 niñas con edades comprendidas entre los 8 y los 12 años de 21 colonias del Municipio de Durango consideradas como zonas de atención prioritaria por los altos índices de marginación y pobreza y su objetivo último ha sido comprender el modo en que estas niñas definen, perciben y viven la violencia y la pobreza para diseñar actuaciones ajustadas a sus necesidades y al contexto social en que se producen.

Estos son algunos de los resultados generales extraídos de la investigación:
La violencia y la pobreza son fenómenos muy presentes en la vida cotidiana de las niñas.
Para un 76'54% de las niñas la violencia es algo presente en su contexto cercano, fundamentalmente en su entorno familiar o barrio. La presencia de la pobreza es igualmente muy considerable: un 45'88% de las niñas asocian la pobreza a su entorno familiar. Es decir, casi una de cada dos niñas viven en una situación calificada por ellas mismas "de pobreza".
La mayoría de las niñas no perciben ningún tipo de solución frente a los comportamientos violentos o la pobreza.
El 60'69% de las niñas entrevistadas no saben o no contestan cuando se les pregunta por posibles formas de evitar la violencia o la pobreza. La percepción mayoritaria para la violencia es el miedo, que confiesan padecer un 29,01% de las niñas, seguido de la tristeza con un 19'54%. Precisamente la tristeza es la percepción más manifestada por las niñas en relación a la pobreza, con un 38'68%.
Tendencia a solventar las carencias o problemáticas en el entorno cercano.
Cuando las niñas mencionan posibles medidas para paliar tanto la violencia como la pobreza, es significativo el escaso número que hace referencia a la intervención estatal. Esto puede sugerir un desconocimiento por parte de las niñas, y posiblemente también por parte de sus familias, de los servicios sociales destinados para estas situaciones.
Como contrapartida, es posible observar el carácter multiplicador de estos recursos, que amplían el radio de acción más allá de los grupos que reciben la ayuda. Algunas de las niñas mencionan como las ayudas de ciertos programas estatales o federales son redistribuidas en el entorno cercano.
La mayoría de las niñas asocia los comportamientos violentos a comportamientos masculinos.
El 63'58% de las niñas menciona o representa a figuras masculinas como los protagonistas de los actos violentos. Se da igualmente el caso de discursos que contemplan a ambos géneros -o a ninguno- pero representan claramente figuras masculinas inflingiendo actos violentos. Las víctimas de la violencia están mayoritariamente representadas por figuras a las que las niñas atribuyen inferioridad: mujeres y menores de edad.
Para conocer el modo en que las niñas perciben la violencia y la pobreza, fue diseñado un instrumento basado en el dibujo infantil. En las imágenes que acompañan este texto podéis ver algunos fragmentos de los dibujos realizados por las niñas. Algunos de ellos son verdaderamente sobrecogedores, lo que ha impulsado una atención inmediata y en profundidad para garantizar el bienestar de las niñas, además de acciones más generales que gracias al impulso y perseverancia del Equipo de educación para la paz y los Derechos Humanos del Estado de Durango van siendo una realidad.